La decisión sobre el DAS: el software y la seguridad son tan importantes como el hardware
La infraestructura moderna de DAS viene definida tanto por el software como por el hardware. Los compradores deben comprender cómo se realiza el mantenimiento del software, cómo se controla el acceso al sistema y cómo se gestiona la seguridad a lo largo de toda la vida útil de la red.
Un sistema de antenas distribuidas es una infraestructura física muy visible. Las unidades remotas, los equipos de cabecera, las conexiones de fibra óptica y las antenas desempeñan un papel esencial a la hora de proporcionar cobertura y capacidad móvil. Sin embargo, más allá de ese hardware, el software influye cada vez más en la forma en que se configura, supervisa, mantiene y desarrolla el sistema.
Esto significa que la gestión del software y la ciberseguridad deben formar parte del proceso de adquisición del DAS desde el principio. No deben tratarse como aspectos independientes una vez instalado el equipo.
Averigua quién es el responsable
Antes de elegir una plataforma DAS, los compradores deben saber qué organización es responsable de su software y cómo se mantendrá esa responsabilidad a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.
La cuestión importante no es simplemente si todos los elementos se han desarrollado internamente. Los proveedores de tecnología pueden colaborar con socios especializados o incorporar componentes de terceros en sus sistemas. Lo que importa es que exista una responsabilidad clara.
Los compradores deben determinar:
¿Quién se encarga del mantenimiento del software de la plataforma?
¿Quién controla la publicación de actualizaciones y parches de seguridad?
¿Cómo se desarrollan, revisan y prueban los cambios en el software?
¿Qué elementos dependen de tecnología de terceros?
¿Cómo se supervisan y se abordan las vulnerabilidades de terceros?
¿Durante cuánto tiempo seguirá estando disponible el soporte técnico del software?
¿Con quién deben ponerse en contacto los clientes si surge algún problema relacionado con el software o la seguridad?
Las responsabilidades deben definirse claramente antes de la puesta en marcha. Los clientes no deberían tener que determinar a quién corresponde un problema una vez que este haya afectado a una red en funcionamiento.
La seguridad es un proceso continuo
La ciberseguridad no puede reducirse a una única característica, certificado o declaración realizada durante el proceso de adquisición. Las amenazas, las vulnerabilidades y las prácticas de seguridad aceptadas siguen evolucionando. Por lo tanto, la seguridad de una plataforma depende de los procesos que se utilicen para gestionarla a lo largo de toda su vida útil.
Los compradores deben preguntar cómo se identifican, evalúan y priorizan las posibles vulnerabilidades. Asimismo, deben comprender cómo se notificará a los clientes cuando surjan problemas relevantes y cómo se proporcionarán las actualizaciones o las medidas de mitigación.
Un enfoque creíble debería abordar:
Supervisión y evaluación de vulnerabilidades
Procesos de actualización de software y gestión de parches
Pruebas antes de lanzar las actualizaciones
Notificación a los clientes y orientación técnica
Controles de acceso al sistema
Permisos de usuario y gestión de cuentas
Registro y supervisión de la seguridad
Disposiciones relativas al acceso remoto
Asistencia técnica para el software a lo largo de todo el ciclo de vida del producto
Ningún sistema interconectado puede considerarse totalmente exento de riesgos. Lo que realmente importa es si se cuenta con los procesos, los conocimientos técnicos y la rendición de cuentas adecuados para gestionar ese riesgo.
Un ejemplo oportuno de responsabilidad en materia de seguridad
Las vulnerabilidades críticas de PHP reveladas el 21 de octubre de 2026 constituyen un ejemplo oportuno de por qué son importantes la visibilidad del software y unos procesos de seguridad claramente definidos. Las vulnerabilidades CVE-2026-109618 y CVE-2026-109619 afectan a determinados entornos PHP y podrían permitir la ejecución remota de código sin autenticación. La divulgación de estas vulnerabilidades obligó a las organizaciones a determinar rápidamente si PHP formaba parte de sus productos o entornos de soporte, evaluar cualquier riesgo de exposición y proporcionar orientaciones claras a los clientes.
Tras la divulgación de la información, SOLiD llevó a cabo una revisión técnica interna y comunicó sus conclusiones directamente a los clientes afectados.
Este tipo de respuesta constituye una parte importante de una gestión responsable del ciclo de vida. Cuando se da a conocer una vulnerabilidad significativa, los clientes necesitan que su proveedor tecnológico sea capaz de determinar:
Si la tecnología afectada está presente en la solución
¿Qué productos y versiones, si los hay, se ven afectados?
Si es necesario realizar una actualización, una medida de mitigación o un cambio de configuración
Qué medidas inmediatas deben tomar los clientes
Cómo se supervisarán y comunicarán los avances futuros
Cuando una vulnerabilidad no afecta a los clientes, estos necesitan esa confirmación con la misma claridad con la que necesitan orientación sobre las medidas correctivas cuando es necesario actuar. El incidente también pone de manifiesto por qué las organizaciones deben tener un conocimiento preciso de los componentes de software y las dependencias existentes en sus plataformas. Sin esa visibilidad, resulta mucho más difícil evaluar rápidamente el riesgo y ofrecer a los clientes una respuesta fiable.
Se debe controlar el acceso
Las plataformas DAS pueden ofrecer funciones de supervisión, diagnóstico y gestión a distancia. Estas funciones pueden ayudar a los equipos técnicos a identificar problemas, evaluar el rendimiento y prestar asistencia a los clientes de forma más eficaz.
Además, deben gestionarse de forma adecuada. Los compradores deben saber quién puede acceder al sistema, cómo se autentica a los usuarios y si los permisos pueden asignarse en función de las funciones de cada uno. También deben establecer cómo se retira el acceso cuando ya no sea necesario y si es posible registrar y revisar las actividades importantes del sistema.
El acceso remoto debe seguir procedimientos claramente definidos. La comodidad no debe ir en detrimento de un control adecuado ni de la rendición de cuentas. El enfoque necesario variará en función de cada proyecto. Un edificio comercial, una red de transporte, un centro sanitario o un gran recinto público pueden tener, cada uno de ellos, políticas de seguridad y requisitos operativos distintos. Estos requisitos deben tenerse en cuenta durante el diseño del sistema, en lugar de introducirse tras la puesta en servicio.
Planificar el software a lo largo de todo el ciclo de vida de la red
Un DAS puede permanecer en funcionamiento durante muchos años. Durante ese tiempo, pueden cambiar los entornos operativos, los requisitos de red y las expectativas en materia de seguridad. Por lo tanto, los compradores deben tener en cuenta la evolución del software a largo plazo, además de las especificaciones iniciales del hardware.
Algunas preguntas que conviene plantearse son:
¿Con qué frecuencia se revisa y actualiza el software de la plataforma?
¿Cómo se informará a los clientes cuando haya nuevas versiones disponibles?
¿Qué tipo de asistencia se ofrece cuando es necesaria una actualización?
¿Es posible aplicar las actualizaciones sin causar interrupciones innecesarias?
¿Cómo se gestionan las versiones antiguas del software?
¿Qué ocurre cuando un programa llega al final de su vida útil?
¿Cómo se integra la hoja de ruta del software con la hoja de ruta general del producto?
Las respuestas pueden ayudar a los compradores a evaluar si la plataforma cuenta con un plan fiable para su mantenimiento y desarrollo continuos.
El software forma parte del valor a largo plazo
El coste inicial del equipo sigue siendo un factor importante en cualquier decisión de adquisición, pero la capacidad de gestionar y dar soporte a la plataforma de forma segura también contribuye a su valor a largo plazo. Un software que se mantenga de forma activa, respaldado por procesos claros y por equipos técnicos con experiencia, puede ayudar a garantizar el rendimiento y la continuidad operativa. Una titularidad poco clara o un soporte a largo plazo limitado pueden generar incertidumbre mucho tiempo después de que se haya completado la compra original.
Por lo tanto, una infraestructura DAS moderna debe evaluarse como una combinación de hardware, software, asistencia técnica y gestión del ciclo de vida.
En SOLiD, creemos que los compradores deben tener una idea clara de cómo se gestionará, actualizará y dará soporte al software de su plataforma, y quién será el responsable a lo largo de toda la vida útil de la red.